La cantante y actriz no puede salir de un tríplex situado en la playa

Si Mahoma no va a la montaña, la montaña va a Mahoma. Eso dice el dicho, y eso mismo ha pensado Lindsay Lohan, quien ha decidido sacar tajada de su arresto domiciliario posando en su mansión-cárcel para la prestigiosa publicación americana "Life And Style".

La cantante y actriz está cumpliendo una condena que le impide salir de su casa por haber robado una gargantilla en una joyería cuando se encontraba en libertad condicional por sus problemas con el alcohol y las drogas.

Según fuentes oficiales, la falta de presupuesto obligó a la juez encargada de su caso a recomendar el arresto domiciliario, pues las cárceles de California están saturadas.

Así que ahí la tenemos, encerrada en una mansión en una lujosa localidad californiana y valorada en 2,25 millones de dólares.

Al menos Lindsay ha tenido tiempo para reflexionar, y tumbada en el sofá de la casa explica a la revista: "Entiendo las situaciones en las que he estado metida y no quiero volver a eso", dice totalmente arrepentida. "Estoy feliz de haber podido dejar esto atrás y poder seguir con mi vida y con mi carrera", añade.

Copyright : fav24.com