Los islandeses más deprimentes del panorama indie se llaman Sigur Rós. Su propuesta musical arranca de los preceptos del dream pop con delicadas orquestaciones- Con ellos, Islandia se confirma como país más que interesante en la música alternativa.
Discografía
- Von (1997)
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El debut de los islandeses empieza a mostrar su gusto por las texturas gélidas, en un trabajo que sorprende ante la bisoñez de la banda y su alto componente experimental.
Bad Taste
El debut de los islandeses empieza a mostrar su gusto por las texturas gélidas, en un trabajo que sorprende ante la bisoñez de la banda y su alto componente experimental. El trío basa sus canciones en la exploración paisajes sonoros, con los pies puestos en el indie de los noventa, el siniestrismo y el post-rock. La voz de Jon se ajusta como un guante al sonido etéreo de Sigur Rós, para dar cohesión a un álbum demasiado extenso en su conjunto, pero con momentos realmente brillantes. Von en islandés significa Esperanza.
- Agaetis Byrjun (2000)
Influencias
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Islandia es cuna de buenas propuestas musicales, siempre con un punto gélido entre sus ingredientes. Björk o Gus Gus son dos paladines de la escena del país, aunque en 2000 se da a conocer internacionalmente otra no menos interesante propuesta: Sigur Rós -Rosa Victoriosa- llegan con sus violines cubiertos de escarcha para hipnotizar a la facción más reflexiva y adulta del indie-pop.
Aunque Agaetis Byrjun -Buen Comienzo-, su tercer y más conocido trabajo, aparece a finales de siglo, la historia del grupo se remonta hasta 1994. En Reykiavik, tres adolescentes forman Sigur Rós, con un estilo ambiental e intenso basado en gran medida en el dream pop, pero con notables dosis de valium. Su debut llega en 1997 bajo el título de Von -Esperanza-, a través de un sello local con exclusiva distribución su país. Los jóvenes sorprenden a la crítica con un sonido deudor de Cocteau Twins en el tratamiento de las voces -¡en islandés!-, aunque personal en su mixtura de influencias granizadas. Su siguiente trabajo, Recycle Bin (1998), es una colección de remezclas electrónicas de algunos temas de Von, a cargo de artistas como Gus Gus o Biogen entre otros. Poco después, la banda se amplía a cuarteto con la incorporación de un teclista, para seguir dando forma a su próximo álbum. Agaetis Byrjun aparece en 1999, esta vez con difusión internacional y una orquestación muy efectiva. La ingenuidad de Von deja paso a un tratamiento épico y conceptual de su música, que logra altas cotas de densidad emocional. Su plasmación en directo, con la habitual colaboración de una sección de cuerda, deja constancia de la magnitud del evento.
En el 2000, repiten actuaciones en Barcelona, en elas que aparecen en un pequeño teatro y -al cabo de unos meses- en el prestigioso festival de músicas avanzadas, Sonar. Ese mismo año también trabajan en la música del filme local Englar Alheimsins -Ángeles del universo-. Al año siguiente, el tema Svefn-G-Englar se incluye en la BSO de Vanilla Sky, el remake estadounidense de Abre los ojos.




