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Fueron los Joy Division Ibéricos, con todo lo que esto significa, la importancia de esta basnda sólo es comparable a lo corto de su trayectoria. Para la posteridad quedaron los himnos al mal rollo mejor construidos en la piel de toro...

A estas alturas, muy pocos se atreven a discutir que uno de los grupos más importantes e influyentes de La Movida madrileña fue Alaska y los Pegamoides. Gracias a la difusión que logró la banda, muchas otras que vinieron después pudieron grabar sus primeros LPs y darse así a conocer entre el gran público. Pero la trascendencia de los Pegamoides no sólo ha de cuantificarse en base a su incuestionable influencia en la evolución del Pop español: lo realmente importante es que de sus cenizas surgieron Dinarama, Fangoria, Seres vacíos o Carlos Berlanga, proyectos sin los cuales sería imposible entender la música española desde 1983 hasta la actualidad. De entre todos los grupos fundados por los antiguos miembros de los Pegamoides, hay uno que por su estilo, calidad, originalidad y por lo atípico de su propuesta dentro del panorama musical patrio, merece ser tenido muy en cuenta. Como muchos supondrán, nos estamos refiriendo a Parálisis Permanente.

Parálisis Permanente nació en 1981 de la mano de los Pegamoides Nacho Canut y Eduardo Benavente. En un principio, la intención del grupo era dar cabida a una serie de temas de carácter gótico y siniestro que no se ajustaban a la línea que, por aquel entonces, estaban siguiendo los Pegamoides. Nacho Canut muy pronto abandona el proyecto, por lo que Eduardo Benavente pasa a ser su líder y a componer todos esos temas oscuros y deprimentes que serán la marca de fábrica de la banda. Ese mismo año graban un primer EP compartido con Gabinete Caligari para el sello Tic-Tac, que incluye los temas Autosuficiencia y Tengo un pasajero. Estas canciones ya definen ese estilo tan característico del grupo: mientras la primera es una deprimente canción terriblemente influenciada por Joy División, la segunda nos relata la escalofriante odisea de alguien que esta sufriendo un síndrome de abstinencia.

Tras ese exitoso disco conjunto, en 1982 se publica otro EP que incluye los cortes Unidos -la historia de dos siameses que no pueden ser separados-, Yo no -una oda al mal rollo-, Quiero ser santa -estigmas, visiones y mística religiosa- y Un día cualquiera en Texas -homenaje a la obra maestra del cine gore “La matanza de Texas”-. Como puede constatarse, la muerte, la monstruosidad, la desesperación, el vació existencial, la mística, el gore, la enfermedad y el hastío vital son los principales temas sobre los que el grupo sustenta las letras de sus temas. Eso sí, todo explicado de forma muy metafórica y poética, con unas bellas melodías atmosféricas e intencionadamente reiterativas como acompañamiento. Casi de forma instantánea, el tema Quiero ser santa se convierte en uno de los grandes éxitos de la temporada y el grupo se plantea la posibilidad de editar un LP.

El ansiado trabajo en larga duración llega ese mismo año bajo el nombre de El acto. Lo único que se puede decir sobre este LP es que se trata de una obra maestra imprescindible en cualquier discoteca y uno de los pocos ejemplos de pop gótico, puro y duro, que se han editado en nuestro país. Eduardo Benavente y su inseparable Ana Curra -otra ex Pegamoide- crean once canciones entre las que resulta muy difícil destacar alguna. Desde Adictos a la lujuria, el morboso tema que abre el disco, pasando por Héroes, magistral adaptación de la magistral canción de David Bowie, hasta llegar a esa obra maestra del mal rollo llamada Quiero ser tu perro, todo en este LP resulta redondo. Sonidos perfectamente tamizados por el sintetizador de Ana Curra, letras donde la mente enfermiza de Eduardo Benavente pone toda la carne en el asador, una de las mejores portadas de la historia del pop español... Todo parece funcionar a la perfección en El acto. Con estos antecedentes, no sorprende que el larga duración se convierta de forma automática en un objeto de culto.

En 1983 editan un EP con los temas Nacidos para dominar y Sangre, en el que destaca una magnífica portada en la que se puede contemplar una imagen de Marlene Dietrich en blanco y negro. Desgraciadamente, este será el último trabajo del grupo... Algunos meses después, Eduardo Benavente fallece en un accidente de circulación. Sin su líder espiritual y alma mater, el resto de los miembros del grupo deciden dar por finalizada su aventura siniestra. Posteriormente aparece un LP titulado Los Singles, donde se recogen todas aquellas grabaciones editadas en sencillo, más algunos temas de El Acto grabados en directo por el grupo. Triste final el de esta banda que desapareció cuando aún estaba por dar lo mejor de sí misma.