Quique Gonzalez

Quique Gonzalez: sobre

Quique González nació en Madrid en 1973, y pese a su edad, hay algo en su música, en sus textos que arraiga, fuertemente, en la adolescencia. Parece, como si se hubiera quedado en los, no sé, 18 y no quisiera seguir cumpliendo. Quique González ha nacido y se ha hecho músico en la ciudad de Madrid, con todo lo que ello implica. Sus canciones tienen un pie en la tradición pop rock americana –Tom Petty, Bob Dylan, por ejemplo-, y el otro en los letristas madrileños de los últimos veinte años –Antonio Vega, Sabina, Enrique Urquijo-. Pero, aun con unos referentes tan básicos y tan obvios, la música de González suena sincera y poco amiga de la radio fórmula. En su vida, Quique González, ha tenido dos momentos claves: El primero, cuando tenía doce años, y que él cuenta así: (...) Me presenté para entrar en los cadetes del Real Madrid de fútbol. Yo jugaba de lateral derecho. Sí, ya sé que es el puesto de los paquetes, pero yo era un chaval diferente: como Michel Salgado, pero en bueno. El caso es que el día de la prueba llovía a cántaros. Estaba el campo embarrado y, claro, no se podía jugar. Me salió un mal partido y no me cogieron. Tuve mala suerte (Entrevista de Carlos Marcos a Quique González para El País de las Tentaciones). El segundo, cuando tenía 20 años, lo cuenta como sigue: Después de COU estudié Publicidad. Allí me enamore de una chica de Valencia. Nos fuimos a vivir allí. Pero ella quería ser azafata y se fue a vivir a Roma. Yo no pintaba nada en Roma, así que me fui a Londres. Luego me llegó una carta de ella, desde Roma, diciendo que me dejaba. Entonces decidí ser cantante(extracto de la misma entrevista referida antes). O sea, que Quique González iba para futbolista y ha terminado siendo rockero. Al regresar de Londres, ciudad en la que pasó un año sirviendo hamburguesas y maquinando su carrera como músico, conoció a Enrique Urquijo –líder de Los Secretos y Los Problemas- con el que coincidía en el bar El Rincón del Arte Nuevo. González solía actuar en primer lugar y Urquijo después. Además de compartir escenario, empezaron a intercambiar puntos de vista sobre la música, la vida y demás. Como colofón de este encuentro, Enrique le pidió una canción a Quique, y éste compuso para su amigo Aunque tú no lo sepas. Urquijo decidió incluirla en el álbum Desde que no nos vemos, publicado en 1998. Parece ser que el primer álbum de Quique González, Personal (Mercury, 1998), se publicó gracias a las gestiones de Enrique. El 17 de noviembre de 1999 fue otro día negro para Quique González, ya que su amigo Enrique fue encontrado sin vida en un portal del barrio de Malasaña debido a una sobredosis de heroína. Caía una tromba tremenda –comenta Quique cuando habla de su canción Tarde de perros- en Madrid, a mí me gusta la lluvia, y bajé a la calle aquella tarde de noviembre, después de la muerte de Enrique Urquijo, crucé varias veces un puente sobre la M-30, y me senté a escribir la letra en una cafetería. No obstante, el álbum Personal, fue recibido de manera excelente por crítica y público. Las once canciones que incluye, fueron seleccionadas de entre más de cincuenta títulos que González había ido atesorando desde que decidió escribir. Sin embargo, las disidencias con su discográfica, Polydor, comenzaron a hacerse patentes, algo que concluyó de mala manera cuando en 2000 se publica el álbum Salitre 48, ya que fue éste el que pagó los platos rotos. Entre Salitre 48 y su último trabajo hasta la fecha, Pájaros Mojados (Universal, 2002), Quique González se ha dedicado, entre otras cosas, a tocar en directo, llegando a ser telonero de Ryan Adams.