M-Clan

M-Clan: sobre

Demasiado desaliño, demasiado desgarro y demasiada pasión por el rock de los setenta como para representar el prototipo de banda que reina en una emisora comercial. M Clan son esa extraña combinación de aptitud rockera de botellín, con frescura pop. Así se han ganado el favor popular. Se dieron a conocer en 1999 gracias a una versión en castellano del “Serenade” de Steve Miller (“Llamando a la tierra). Poco después, en el 2001, su single “Carolina” les proporcionó un galardón en la Sexta Edición de los Premios de la Música, un puesto seguro en las radiofórmulas de todo el país y la simpatía y el reconocimiento del público masivo. Sin embargo, la historia de M-Clan (originalmente, Murciélagos Clan), data de mucho tiempo atrás. En marzo de 1993 Carlos Tarque (ex-Hurones) y Ricardo Ruipérez (ex-Farmacia de Guardia) decidieron abandonar sus respectivas formaciones para crear una banda conjunta que contuviera los géneros que les apasionaban. A la empresa se sumaron Santiago Campillo (guitarra), Pascual Saura (bajo), Juan Antonio Otero (batería) e Iñigo Uribe (teclados). Ese mismo año, la banda grabó un single para el sello Subterfuge, pero no fue hasta 1995, y con la discográfica Dro East West, que los murcianos lanzan su primer LP, “Un buen momento”. El debut de M-Clan no obtuvo una gran repercusión, pero desveló un estilo propio en el que se entremezclaban el rock setentero, el blues y una cierta afición por las voces del heavy clásico y el hard rock. El segundo disco, “Coliseum” (1997), se graba en Toronto y sigue una línea similar al del anterior, pero sus ventas son, incluso, menores. Mientras, la banda se dedica a girar por España, uno de sus pasatiempos favoritos, y telonea a grupos consagrados como Bon Jovi, Guns 'n' Roses o Rosendo. El teclista Iñigo Uribe deja M-Clan por asuntos personales y es sustituido por el valenciano Luis Prado. Es en 1999 que se produce el milagro. El olfato comercial de Alejo Stivel (ex-Tequila y productor de La Oreja de Van Gogh, Joaquín Sabina y montones de grupos españoles creados ara el éxito) alivia la densidad de las guitarras, abre más espacio al pop y consigue que el nuevo trabajo de los de Murcia, “Usar y tirar”, supere las 200.000 copias vendidas. El resultado es tan positivo que la banda no se lo piensa dos veces a la hora de escoger productor para su próximo trabajo en el 2001, “Sin echufe”, que se graba durante un concierto acústico, un formato en el que los M-Clan dicen sentirse muy cómodos. De nuevo, la varita mágica del argentino les trae suerte y uno de sus singles, “Carolina”, escala hasta los puestos más altos de las listas de éxito. Durante la gira de “Sin enchufe”, Santiago Campillo abandona la banda tras acusar a sus compañeros de “hacerle el vacío” y presenta una demanda oficial. Carlos Raya (ex-Sangre Azul) se incorpora entonces a la banda como guitarrista y participa en la grabación de “Defectos personales”, el quinto álbum del grupo que se publica en septiembre de 2002 y que cuenta con la colaboración del productor Nigel Walker, otro 'hacedor de hits' que ha trabajado con Hombres G, David Summers y Andrés Calamaro.