La Unión

La Unión: sobre

Fue uno de los grupos más emblemáticos surgidos al calor de la célebre movida madrileña, y uno de los pocos que ha sabido resistir el paso de dos décadas sin mostrar signos de desaliento. El punto de partida se estableció cuando tres músicos, Luis Bolín (bajo), Mario Martínez (guitarra) e Íñigo Zabala (teclados) decidieron formar un grupo de rock. Les faltaba la voz y apareció Rafa Sánchez. Con su incorporación nació La Unión en el año 82 para reunir a lo largo de estos años once discos, muchos premios, largas giras y un reconocimiento generalizado. Sus tres primeras canciones fueron producidas por Nacho Cano y Rafael Abitbol (Producciones C & A): “La Niebla”, “Lobo hombre en París” (basadas en cuentos de Boris Vian) y “Voracidad”, logrando un comienzo tan espectacular que ese mismo año consiguen un contrato con WEA (Warner). En marzo de 1984 presentan en la sala El Sol un maxi-single con tres temas y el vídeo de “Lobo hombre en París” como tarjeta de visita, tan efectiva que les colocó de golpe en el número uno de las listas de ventas durante varios meses, les abrió las puertas de la fama y la edición de su primer álbum en 1984: “Mil siluetas”, que fue la revelación de la temporada. En él aparecen temas básicos como “Sildavia” o “Eclipse”. Su carácter es romántico, evocador, ambiguo. Un disco mágico para los adolescentes de los ochenta. En 1985 graban “Maldito viento” donde temas como “Flores raras” o “La máquina del tiempo” muestran de manera más conceptual y menos optimista la otra cara de su anterior álbum. El tercer trabajo de La Unión se llamó “4x4”, grabado en 1986. Es el último que produce el tándem Nacho-Abitbol. La temática sigue tratando del desengaño adolescente aunque incorpora mezclas electro-acústicas y nuevos ritmos que les permiten lanzarse a su primera gira americana y al regreso, la consolidación como grupo puntero en la panorámica musical hispana. En 1988, La Unión se convierte en trío al marcharse Íñigo Zabala. Las experiencias viajeras anteriores se traducen en un disco realmente exitoso:“Vivir al este del edén”, producido por ellos mismos, con temas como “Maracaibo”, “Natalia” o “Blues” que les vuelven a colocar en la cresta de la ola. “Tentación” se graba a partir de la gira de 1989 basándose en una visión juvenil-existencial. Destacan los temas reincidentes del amor y las dudas: “Fueron los celos”, “Ella es un volcán” y “Tentación” son los más recordados de aquel disco. “Tren de largo recorrido” es un doble álbum que incorpora un vídeo de dos horas ilustrando una selección de sus éxitos anteriores mientras dan tiempo al tiempo para encontrar algún otro camino con cierta novedad. En 1993 lo intentan por la vía de la psicoldelia. El resultado se llama “Psichofunkster au lait”, realizado con las importantes colaboraciones de Les Warner (batería), José Carlos Parada (teclados), Bashiri Jonhson (percusión) y el apoyo del productor Stephan Galfas. Estaba lleno de referencias al rock de los 70 envolviendo contenidos algo más sociales y actualizados. “Hiperespacio” fue el título de su octavo disco. Con él visitaban las raíces del funk de los setenta, el soul y el acid-jazz. La curiosa versión de “Black is black” o los más conocidos, “Negrita” o “Ande yo caliente” aun contando con la participación de un poderoso elenco de músicos punteros y excelentes medios no conquistaron la unanimidad ni en la crítica ni entre sus seguidores. El siguiente título, “Fluye” estaba compuesto por las iniciales de Funky, Latin, Unión, Yes y Éxtasis. Un disco tan bailable como desapercibido, quizás precisamente por lo etéreo de sus propuestas: “Humo”, “Mal Karma”, etc. Sin embargo, las giras y conciertos no dejaban de sucederse, aprovechando además para incrementar su discografía, como sucedió con “La Unión”, grabado en Nueva York durante su última gira en Estados Unidos en 1999. En su producción participó Cachorro López y Lorenzo Cazzaniga en las mezclas. Las influencias latinas se muestran en los dos cortes más oídos: “La mala vida” y “Pecado”. Las versiones y los recopilatorios también han ido mostrando la validez de sus éxitos, el último salió en el 2000, “La Unión: Grandes éxitos, 1984-2000”, con 17 hits en su versión original y otras actualizadas. También incluyó una versión del Tainted Love de Soft Cell, un grupo que volvía a la actualidad -como ellos- gracias al revival del tecno pop ochentero. “El mar de la fertilidad” es el último capítulo editado en la discografía de La Unión en el 2002. El primer sencillo en salir a escena, “Vuelve el amor” habla de la misma esencia de un grupo que se ha labrado un porvenir con el retorno. Las idas y venidas temáticas y estilísticas, los guiños y referencias con pretensión cultista y recurrencias básicas, populares y sencillas, la búsqueda permanente sin complicaciones y un directo que supera sobradamente la media de sus contemporáneos ha hecho de este grupo, al reunir carácter empresarial y clarividencia artística, un auténtico clásico de una época que reúne ya a dos generaciones aunque Rafa, Luis y Mario sigan tan vitales, tan espontáneos y tan jóvenes como siempre.