Cómplices

Cómplices: sobre

Golpes Bajos fueron una de las mejores y más fugaces bandas en la efervescente escena española de los ochenta. Tras su disolución en 1986, cada una de las cabezas pensantes del grupo, es decir, Germán Copinni y Teo Cardalda, iniciaron sus respectivas carreras independientes con direcciones diametralmente opuestas. Mientras el primero se adentraba en terrenos decididamente arties y extravagantes entre el crooner y el cantautor surrealista, el segundo quedaba en evidencia al desprenderse de su contrapeso creativo y visionario. Cardalda decide formar Cómplices en 1987, junto a su pareja María Monsonis y los reputados músicos Tino DiGeraldo y Billy Villegas. Su primer álbum lleva por título Manzanas (1988), un trabajo que muestra el enfoque más adocenado en la música de Teo. La popularidad del grupo va en aumento con Ángeles desangelados (1989), mientras los músicos de apoyo desaparecen del cuadro titular para dejar a Teo y María como dúo. La danza de la ciudad (1990) confirma a Cómplices como una de las propuestas comercialmente más sólidas de nuestro país, gracias al éxito de buenos singles como Es por ti. Cardalda toca muchos instrumentos y así lo demuestra también en directo, donde es habitual verle baquetas en ristre tras la batería. Su ritmo compositivo no flaquea y en 1991 llega Está llorando el sol, con notable aceptación popular aunque con partituras cada vez menos brillantes. Preguntas y Flores (1993) precede la grabación de Básico (1994), su concierto acústico, mientras el dúo participa en el álbum Ese chico triste y solitario en homenaje a Antonio Vega, con el tema Una décima de segundo. Poco después, el grupo se toma un descanso como tal, aunque Cardalda no deja de trabajar en forma de producciones ajenas, colaboraciones, encargos y ante todo, su debut en solitario. Uno (1995) intenta sin éxito devolver el riesgo a sus creaciones de la mano de Suso Sainz, en un disco que no se aleja demasiado de la senda trazada en la reciente andadura del Vigués. El retorno de Cómplices con nuevo material se produce en 1999. Cousas de meigas incide en temáticas de su Galicia natal, tras lo cual la pareja decide oxigenar ideas en la India para regresar con Cómplices en 2000. Con el fin de aprovechar la fecha y hacer balance de sus más de 10 años de historia, el grupo pone a la venta el recopilatorio Complicidad ese mismo año, un doble compacto donde se recogen sus mejores momentos. María está cansada del ajetreo propio de un grupo de rock -grabaciones, giras, entrevistas...-, así que en 2001 decide abandonar el proyecto para dedicarse a labores más hogareñas. Teo ya había debutado en solitario, aunque la idea de contar con una banda propia se mantiene en su planteamiento estético. De esta forma, queda como única cabeza visible de Cómplices, cuya carrera discográfica prosigue con A veces (2002), ya sin Monsonis entre sus filas.