Impecables
Publicada: 19 Dic 2005Ambiente exclusivo para acoger la mini-presentación del tercer trabajo de unos Strokes de gran nivel.
Hace poco leíamos en la prensa británica titulares que decían ‘serán arrogantes pero son los mejores’. Contradiciendo expectativas, en Sala El Sol se mostraron generosos. Y sí, son buenos, muy buenos. La reducida sala madrileña acogió el ‘concierto secreto’ de los neoyorquinos, una atrevida maniobra promocional para presentar en ‘petit comité’ su tercer trabajo, ‘First Impressions of Earth’ (Sony-BMG, 2006). Sin entrada se quedaron incontables seguidores –algunos aguardaban a las puerta del local- de una banda acostumbrada a lidiar en plazas mucho más importantes. Los pocos afortunados que presenciaron la actuación tuvieron la oportunidad de disfrutar de un espectáculo único por ese aroma íntimo y ‘garage’ que propician las distancias cortas y los locales cerrados.
The Strokes combinaron una selección sus nuevas canciones con los cortes más significativos de sus dos primeros discos de estudio, dando incluso mayor peso a éstos últimos y logrando contentar, como no podía ser de otra manera, a los privilegiados asistentes. El contraste del repertorio expuesto sirvió para obviar que sus ‘primeras impresiones terrenales’ no están a la altura de su divino ‘Is This It’ (2001). Sí, tanto ‘Juicebox’ -su intenso y potente primer single- como ‘Heart in a Cage’ o 'You Only Live Once' mantienen intactos los mejores atributos de la banda y en vivo transmiten la misma fuerza e intensidad, pero el resto del nuevo álbum recoge el testigo de ‘Room On Fire’ (2003) en lo que al reducido número de aportaciones destacadas se refiere.
Dejando a un lado las valoraciones sobre sus lanzamientos, sobre el escenario demostraron una intachable profesionalidad, tanto por la comunión de sus instrumentos como por la intensidad de su sonido. Hora y cuarto de concierto que dio para mucho: repaso a lo mejor de su repertorio, palabras de humilde agradecimiento por parte del cantante, un bis compuesto por cuatro temas, numerosos aplausos y las últimas caladas sin sanción. El juego de guitarras protagonizado por Nick Valensi y Albert Hammond Jr. se hizo ver como lo que es, la mejor baza del grupo. Sus compenetrados desarrollos evocan a los de sus visionarios compatriotas Tom Verlaine y Richard Lloyd, miembros de unos Television a los que pudimos ver en septiembre en el Azkena Rock Festival 05. Al lado de los virtuosos guitarristas, Nikolai Fraiture (bajo) y Fabrizio Moretti (batería) se quedan en aspirantes a figura. Temas como ‘Someday’, ‘Modern Age’ o ‘Vision of Division’ sostuvieron el nivel de expectación para que las inigualables ‘Last Nite’, ‘Hard To Explain’, ‘Reptilia’ y ‘Take it or Leave it’ se llevaran la palma y provocaran el delirio. Julian Casablancas, ataviado con su característica casaca, se encargaba de conferir mayor o menor profundidad a las canciones gracias a una voz que puede situarse a medio camino entre la del más respetable crooner y el más rabioso punkarra.
En su nuevo álbum se habla de riesgo y accesibilidad. Si asumimos que la experimentación debe ir sometida a la inspiración, entonces no pueden justificar los coqueteos fuera de la fórmula Strokes ni mucho menos temas como la endeble ‘Razorblade’. El hecho de que echaran mano tan descaradamente de su primer trabajo no dice mucho en favor de ‘First Impressions of Earth’, pero sí habla, y muy bien, de la madurez de una banda que lidera junto a los Ferdinand la escena rock internacional.
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