Foto: The Cure
La Cura se aplica
Publicada: 06 Mar 2008Lo de Robert Smith y los suyos ya no tiene nombre. Su paso por Valencia supuso una lección de dedicación.
Dedicación por una brillante carrera discográfica, por un legado artístico de indudable impacto sobre músicos de su generación (y de las venideras) y por una masa ingente de seguidores que sigue creciendo casi un cuarto de siglo después de la fundación de la banda.
En dos horas y media llegaron a abordar tal cantidad de éxitos que su actuación casi adquirió tintes de ‘concierto despedida’ o ‘reunión excepcional’ más que de gira en sentido estricto, a la espera de ese nuevo material de estudio que llegará este año.
Para su nuevo periplo por los escenarios de medio mundo, Smith ha recuperado a Porl Thompson, miembro itinerante de la formación. El guitarrista supo exprimir todas las posibilidades de su instrumento para adaptarse a las diferentes etapas de la obra de la banda que abordaron en directo. Desde ‘Desintegration’ (1989) con ‘Pictures of You’ o ‘Lullaby’, volviendo a ‘The Head on the Door’ (1985), hasta llegar a ‘Wish’ (1992).
Situado a la izquierda de Smith, el inigualable Simon Gallup y su inseparable bajo se encargaron de solidificar la imagen que tenemos de la banda. Tras él, Jason Cooper, otro recuperado para la banda que debutó en 1996 con The Cure, batía sus baquetas con la autoridad de un veterano.
El perfecto dominio de los tiempos que mostraron los cuatro integrantes evidenció la gran preparación que se exigían -o más bien, que imponía Smith- previo retorno a los escenarios. A su entrega, sumaron unos efectivos recursos lumínicos que se acoplaron a la decoración del escenario con grandes resultados.
Llegaron al final ‘Close to me’ -que incitó a todo el recinto a bailar-, la fantástica ‘Why Can’t I Be like you’ y la siempre tatareada ‘Boy’s Don’t Cry’. La respuesta del respetable ante tamaña encadenación de éxitos invitó a Smith a regalar esos gestos de agradecimiento tan peculiares -como diciendo “soy vuestro”- que le han convertido en un tierno y mítico siniestro. Tras su entrañable sonrisa, su carmín desdibujado, su base de maquiillaje en polvo y su melena cardada hasta lo imperturbable, se esconde una leyenda viva de la música moderna. Y no son muchas las que hoy en día se respetan a sí mismas y a su obra tanto como lo hace el bueno de Robert Smith.
Sonaban los primeros compases de ‘A Forest’ en el antiguo cauce del río Turia y la audiencia del recinto se mostraba pletórica, llena de vida y ávida de continuidad. Y ésta, la del MTV Winter, ha quedado garantizada por cuatro años. Habrá que superar esa magnífica cifra de treinta mil aficionados a la música reunidos en ese inigualable marco llamado Ciudad de las Artes y las Ciencias. Un apasionante reto…
Te ha gustado la noticia. 





alguien sabe como se puede ver el concierto entero ?
grande robert smith!
Para mí eran unos desconocidos hasta que los vi en el Xacobeo 2004 de Santiago, en una maravillosa y fresca noche del mes de julio, en un mítico concierto de unas (escasas) 3 horas, con 3 bises, y con unos Cure absolutamente emocionados y entregados al público. Aquello fue un cúmulo de emociones descomunal. Desde entonces soy fan de esta gran banda.
Los vi en Madrid después de muchos años de ser fan suyo, fui desde Tenerife donde vivo. 3 horas de concierto y en 2 palabras: IM-PRESIONANTES